La Gallinita Ciega
Cuando varias niñas se reunían en el patio o al frente de una casa, las probabilidades de que jugaran a La Gallinita Ciega eran bien grandes. El juego consistía en seleccionar la primera de las niñas que sería la gallinita ciega. Seguidamente, sus ojos eran vendados con una faja de trapo mientras las otras niñas la rodeaban formando un círculo. A coro todas le preguntaban: "Gallinita ciega, ¿qué busca?" La niña en el centro contestaba: "Una aguja y un dedal." El coro volvía a preguntarle: "¿Dónde los perdió?" Otra vez la niña contestaba: "En el fondo del mar." Acercándose, todas le hacían dar varias vueltas mientras gritaban: "¡Pues dé usted varias vueltas y los encontrará!" Inmediatamente todas corrían a esconderse de la gallinita ciega quien en vano las buscaba con sus ojos vendados. Si lograba encontrar a una de ellas y sujetarla, esta sería la próxima gallinita ciega . Muchas veces la búsqueda no daba resultados hasta que cansada, una de las niñas escondidas se acercaba a la gallinita ciega con la idea de que aquella la agarrase y fuera ella entonces la próxima gallinita ciega .
Otros juegos que las niñas jugaban eran: Ambos a dos, Doña Ana, Alalimón, Carbonerito y Naranjas dulces. Estos juegos eran cantados y requerían la participación de dos niñas o más. La Cebollita, Flores y conventos y Pico, pico mandorico eran versados.
Como ya he dicho y vuelvo a repetir: la televisión puso fin a todos ellos. ¡Qué pena!
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